España es el tercer país del mundo en incremento del número de particulares con patrimonios elevados

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Este incremento, que alcanzó el 18%, se traduce en un total de 129.000 personas con patrimonios elevados en España en 2003, 19.000 más que el año anterior, cuando se registraron 110.000.

España ocupa el tercer lugar en el ranking de los países que experimentaron mayores incrementos en el número de personas con patrimonios elevados en 2003, según se desprende de la última edición del Informe sobre la Riqueza en el Mundo, presentado hoy por Merrill Lynch y Capgemini.

Este incremento, que alcanzó el 18%, se traduce en un total de 129.000 personas con patrimonios elevados en España en 2003, 19.000 más que el año anterior, cuando se registraron 110.000.

El crecimiento del número de individuos con patrimonios elevados en España es especialmente significativo considerando que es el único país de la zona euro que aparece en el ranking. (ver gráfico 1)

Además, España superó con creces el crecimiento medio europeo del número de personas con patrimonios elevados, que fue del 2,4%, y el global, que alcanzó el 7,5% el año pasado.

Los buenos datos que se registraron en nuestro mercado en 2003 se deben principalmente al crecimiento del PIB español (2,4%), a la decidida recuperación de los mercados financieros locales y al buen comportamiento del mercado inmobiliario.

GRÁFICO 1
TOP 10: Países que registraron mayores incrementos en el número de individuos con patrimonios elevados (2003 respecto a 2002)

Incremento % del número de particulares
con más de 1 millón de $

Nº total de
individuos
(en miles)
Fuente: Merrill Lynch, Capgemini ‘Informe sobre la Riqueza en el Mundo 2004’
 

Aumento de la riqueza global.

A finales de 2003 había un total de 7,7 millones de individuos con patrimonios elevados en todo el mundo, lo que supone un incremento del 7,5% ó 500.000 personas más en relación al año 2002. Además, la riqueza conjunta de estos particulares con patrimonios elevados creció un 7,7% en 2003, hasta alcanzar los 28,8 billones de dólares.

Por regiones, en Estados Unidos había a finales de 2003 un total de 2.272.000 individuos con patrimonios elevados, lo que supone un incremento del 13,5% ó 272.000 personas más que en el año anterior. En cambio, en Europa, Oriente Medio y América Latina, el número de particulares con patrimonios elevados creció de forma más modesta.

No obstante, por países destaca el incremento del número de individuos con patrimonios elevados en China, con un 12% e India, con un 22%. Estos particulares registraron además sólidas ganancias patrimoniales el año pasado.

GRÁFICO 2
Patrimonios y particulares: incremento porcentual por regiones
(2003 respecto a 2002)

Fuente: Merrill Lynch, Capgemini ‘Informe sobre la Riqueza en el Mundo 2004’

“Como en años anteriores, los individuos con altos patrimonios reaccionaron hábilmente a las tendencias económicas globales para preservar y aumentar su riqueza. Estos particulares se beneficiaron de un fuerte rally en los mercados bursátiles y de un sólido crecimiento económico global. Concretamente los inversores con patrimonios elevados de Estados Unidos, China, India y España fueron capaces de sacar provecho de estas tendencias a pesar de la elevada incertidumbre geopolítica”, explica Juan Carlos Crespo, responsable de Merrill Lynch Banca Privada en España.

Europa, América Latina y Oriente Medio quedaron rezagados

Mientras que en Asia y América del Norte los rangos de riqueza aumentaron considerablemente, en Europa el incremento fue más modesto. El número de individuos con patrimonios elevados aumentó allí un 2,4%, hasta alcanzar los 2,6 millones de personas, mientras que la riqueza en manos de estos particulares aumentó un 3,7% hasta alcanzar los 8,7 billones de dólares.

Europa, en términos generales, continúa manteniendo una media de crecimiento de los patrimonios elevados por debajo de América del Norte. España y la República Checa son excepciones a tener en cuenta, ya que en estos dos países el número de inversores con patrimonios elevados aumentó significativamente en 2003, al igual que sucedió en Rusia.
Al igual que en Europa, en Oriente Medio el número de individuos con patrimonios elevados aumentó el año pasado un 2,4%.

En cuanto a América Latina, el año pasado fue mejor que el 2002, si bien el crecimiento también fue relativamente bajo tanto en el aumento del número de individuos con patrimonios elevados (1,3%) como en el incremento del volumen conjunto de su riqueza (2,1%) a pesar de las impresionantes ganancias registradas en los mercados de renta variable de toda la región.

Los particulares con patrimonios elevados de América Latina continúan teniendo de media el mayor patrimonio por individuo del mundo.

El Informe sobre la Riqueza en el Mundo prevé que el capital global en manos de particulares con patrimonios elevados crezca a un ritmo del 7% anual, hasta superar los 40,7 billones de dólares en 2008.

Vuelta a la renta variable y a las inversiones alternativas

“En 2003, las personas con patrimonios elevados se beneficiaron de sustanciosas ganancias tanto por las posiciones que habían mantenido en renta variable como por nuevas inversiones en estos activos”, comenta Helena Tejero, Vicepresident de Banca de Capgemini en España.

“Los individuos con patrimonios elevados fueron de los primeros en volver a la renta variable desde los valores de renta fija de bajo rendimiento, productos especializados e inversiones alternativas”, explica Tejero.
“En medio de un clima de inversión estable y de bajos tipos de interés, los inversores con elevados patrimonios de muchas regiones del mundo incrementaron sus inversiones tanto en hedge funds o fondos de alto riesgo como en productos estructurados, que ofrecen buenos beneficios y dotan de equilibrio a las carteras. Además las inversiones en inmuebles han continuado siendo destino de inversiones de los individuos con patrimonios elevados por segundo año consecutivo”, concluye.

Inversores cada vez más sofisticados

Los inversores con patrimonios elevados están actuando cada vez más como inversores institucionales, demandando mejor gestión del riesgo de su cartera, una asignación de activos estratégica y dinámica y asesoramiento de inversión objetivo. “Un creciente número de estos individuos está imitando con éxito el comportamiento de los inversores institucionales. Siguen procesos de inversión estructurados, buscan soluciones integradas en lugar de productos aislados y evitan las inversiones emocionales”, señala Helena Tejero.

“Los objetivos financieros de los individuos con patrimonios elevados han evolucionado de 2002 a 2003. Hoy les vemos abandonar posiciones principalmente centradas en preservar el capital para adoptar otras más enfocadas al crecimiento y a la acumulación de riqueza”, añade.

Para muchos inversores con altos patrimonios la gestión de la riqueza ha pasado a ser multi-generacional, lo que ha generado una fuerte demanda de servicios centrados en planificación fiscal, inmobiliaria y filantrópica.

“Muchas familias con patrimonios muy elevados están creando ‘planes de 100 años’, en los que los miembros de la familia son tratados como divisiones de negocio y se establecen directrices corporativas como pueden ser declaraciones de la misión de la familia, estructuras de gobierno y pautas para la comunicación”, concluye Tejero.