La seguridad del suministro de gas amenaza los mercados energéticos europeos

| Press release
La seguridad de suministro de gas europeo está amenazada por el enfrentamiento entre las estrategias de Rusia y de la Unión Europea. Los Estados de la UE que han abierto sus mercados de electricidad a la competencia durante más de tres años se encuentran con precios de comercialización superiores a la media de la Unión Europea. El 81% de las nuevas centrales eléctricas utilizan combustibles fósiles, incrementando así los volúmenes de emisión de CO2.

La seguridad de suministro, los retos medioambientales y los incrementos en los precios de comercialización están entre los principales problemas con los que se enfrentan los mercados europeos de gas y electricidad, según el último Observatorio Europeo de los Mercados de Energía (EEMO), publicado por la consultora Capgemini.

El informe pone de manifiesto la existencia de problemas significativos en la seguridad de suministro, que están afectando a los mercados energéticos europeos, incluyendo la seguridad de suministro de electricidad, que parece incompatible con el objetivo europeo de reducir las emisiones de CO2.

Además, sostiene el informe que la seguridad de suministro de gas europeo está amenazada por el enfrentamiento entre las estrategias de Rusia y de la Unión Europea y que se han obtenido escasos progresos hacia mercados totalmente fluidos y competitivos.

En este sentido, salvo algunas excepciones, todos los Estados miembros de la Unión Europea que han abierto sus mercados de electricidad a la competencia durante más de tres años se enfrentan con precios de comercialización por encima de la media de la UE.

Según Carlos Sirera, vicepresidente del Sector Energía y Utilities de Capgemini España: “El informe subraya el hecho de que en 2006 y 2007, la seguridad de suministro sigue siendo preocupante, y que será necesario incrementar las inversiones en infraestructuras de forma coherente con los nuevos objetivos medioambientales establecidos por la Unión Europea. Esto último será difícil de cumplir sin un soporte político fuerte, unos planes nacionales de asignación estrictos y un programa a largo plazo para los derechos de emisiones de CO2”.

Indica además, que “muchos de los principales operadores del sector tendrán que cambiar de acuerdo con la tensa situación del abastecimiento petrolífero y con el nuevo marco regulatorio y competitivo, optimizando su cartera de activos, adaptando sus relaciones con clientes e implementando plenamente nuevas tecnologías de la información y energéticas.”

Por otra parte, la 9ª Edición del Observatorio de los Mercados de Energía analiza si, tras la plena implementación de las dos primeras directivas de la UE, el nuevo paquete de propuestas legislativas de “separación de actividades” podrá ser más efectivo que las directivas anteriores, en cuanto a crear mercados energéticos fluidos y competitivos en Europa, ya que no se han observado resultados en la disminución de precios a partir de las dos directivas anteriores.

Capgemini advierte de que se deberán implementar otras medidas, como por ejemplo la simplificación de los procedimientos administrativos para reducir el riesgo para los inversores, la aportación de incentivos financieros (especialmente, a través de tarifas adecuadas) para permitir la inversión en gaseoductos y líneas eléctricas de interconexión, y la ampliación de los nuevos programas de gestión del transporte y de los mercados mayoristas, para poder obtener beneficios tangibles.

“Cualquier propuesta deberá garantizar la seguridad de suministro de electricidad y de gas, y la separación de actividades no va a ser suficiente por sí misma para crear un mercado europeo plenamente fluido”, opina Carlos Sirera.

Respuestas del Informe a los asuntos clave del sector energético en Europa


¿Será compatible la mejora en la seguridad de suministro de electricidad con los objetivos de reducción de emisiones de CO2 de la Unión Europea?


El informe muestra una mejora en la seguridad de suministro de electricidad en Europa, pero el progreso parece incompatible con el objetivo de reducción de emisiones de CO2 de la Unión Europea. Un hecho positivo es que, en 2006, las Utilities han continuado invirtiendo en nuevas centrales eléctricas para asumir el incremento en el consumo de electricidad, sin embargo, la situación es mucho menos prometedora cuando comparamos estas proyecciones con los objetivos del cambio climático para 2020 de la Unión Europea, puesto que el 81% de las nuevas centrales previstas utilizan combustibles fósiles, incrementando los volúmenes de emisión de CO2. Capgemini advierte que con el fin de que las futuras inversiones en nuevas centrales eléctricas estén de acuerdo con los objetivos de cambio climático de la Unión Europea, los gobiernos nacionales y las Utilities deberán alinear sus políticas.


¿Está amenazada la seguridad de suministro de gas?


Finalmente, el Observatorio advierte que la seguridad de suministro de gas está viéndose amenazada por un enfrentamiento entre las estrategias de Rusia y de la Unión Europea. La UE, en sus propias medidas de separación de actividades publicadas en septiembre de 2007, ha incluido una cláusula de “reciprocidad”. Esto podría impedir a inversores extranjeros, incluyendo compañías rusas, la adquisición de activos de transporte de gas y electricidad europeos, respondiendo por lo tanto a los temores de que Gazprom podría crecer hasta llegar a dominar estas redes en la Unión Europea, puesto que ahora mismo ya controla un número creciente de gasoductos con entrada en la UE.

Para obtener una copia del informe, visite: www.capgemini.com/eemo.

Acerca de Capgemini

Capgemini, uno de los principales proveedores de servicios de Consultoría, Tecnología y Outsourcing del mundo, ofrece una forma única de trabajar con sus clientes que denomina Collaborative Business Experience. A través de un compromiso compartido y la consecución de valores tangibles, la compañía ayuda a las empresas a implantar estrategias de crecimiento, servicios de tecnología y desarrollo a través del poder de la colaboración. Capgemini tiene unos 82.000 empleados y alcanzó unos ingresos globales de 7.700 millones de euros en 2006.