La seguridad del suministro energético europeo continúa bajo presión

| Press release
El margen de capacidad eléctrica soportó la mayor presión en España, donde los márgenes de capacidad real descendieron hasta situarse en -4%. Las medidas adoptadas en Europa han sido insuficientes y no se ha conseguido mantener el ritmo que corresponde al aumento de la demanda.

El margen medio entre la oferta y la demanda de electricidad tocó fondo al situarse en 4,8% en 2005 y principios de 2006, un punto porcentual completo menos que el 5,8% de 2004, según la última edición del Observatorio de Mercados Energéticos Europeos de Capgemini(1). El descenso de este margen fue el resultado tanto de un incremento del consumo, al que no se hizo frente con un número suficiente de nuevas plantas de explotación, como de unas condiciones climáticas más extremas. Entre los factores climáticos responsables de esta situación, podemos mencionar la canícula sin precedentes del verano de 2005 - que condujo a una demanda mucho mayor de sistemas de aire acondicionado en toda Europa - seguida de severas rachas de frío y de una pluviosidad escasa en Francia y España durante el resto del año.

Este precario margen energético es una llamada de alerta que advierte a la industria de la energía, a gobiernos y a reguladores que la seguridad del suministro en Europa está ahora bajo una enorme presión, a pesar de las medidas que han adoptado para abordar el problema, como invertir en infraestructura de generación y trasporte y su tentativa de introducir una política energética europea común.

El margen de capacidad eléctrica soportó la mayor presión en España, donde los márgenes de capacidad real descendieron hasta situarse en -4%, a pesar del aumento de la capacidad de generación de +8% ó 5.500 megavatios. Otros países han abordado la cuestión del margen incrementando su inversión en capacidad de generación. Entre ellos se encuentran el Reino Unido, que experimentó un aumento de su capacidad de generación del 13%, alcanzando un incremento del margen de +1%, e Irlanda, que aumentó su capacidad en 36%, con un incremento del margen de +21%.

Según Colette Lewinir, líder de Sector Global de Energía, Utilities y Productos Químicos de Capgemini: “Como queda recogido en nuestro informe, la inversión en generación no está creciendo con suficiente rapidez, e incluso el encarecimiento de los precios de la electricidad y el gas no emitió una señal suficientemente fuerte como para incentivar estas inversiones a un nivel adecuado. Los precios mayoristas de la electricidad en los mercados spot se encarecieron en un 70% en comparación con los máximos históricos de 270 euros/ MWh. Eso vino precedido de importantes subidas de los precios del petróleo (un incremento del 53% en los precios de 2005 en comparación con aquellos de 2004), los precios del gas (que experimentaron una subida del 38%), los elevados precios de los derechos de emisión de CO2 y las restrictivas condiciones de la oferta y la demanda”.

A pesar de la implantación del sistema de comercio de derechos de emisión de gas de efecto invernadero en la Unión Europea en 2005, es bastante improbable que la UE pueda cumplir sus obligaciones en el marco del protocolo de Kyoto. Los 15 países de la UE se alejaron de su objetivo en 300 millones de toneladas de CO2, si bien la mayoría de los países rebasaron en gran medida sus Planes Nacionales de Asignación.

Los reguladores han tomado asimismo nota de la cuestión del suministro, pero se avanza con lentitud, afirma Lewiner. “El Libro Verde de la UE de marzo de 2006 indicaba la necesidad de mejorar la eficiencia energética, lo cual podría redundar en una reducción de la demanda situada en torno al 20% para 2020. Esto tendría un impacto sumamente beneficioso en la seguridad del suministro y en la reducción de las emisiones de CO2. Estos ambiciosos objetivos deberían traducirse en planes nacionales, cuyo lanzamiento podría ser una realidad en 2007”.

Otras conclusiones clave del informe fueron las siguientes:

  • El incremento de los precios minoristas ha motivado la insatisfacción del cliente, desencadenando una mayor migración de clientes entre operadores en los países totalmente liberalizados. El nivel más elevado de cambio de operador durante 2005/principios de 2006 se produjo en el Reino Unido, donde se experimentó una cifra media del 25%. También Noruega, Holanda, Suecia y Finlandia exhibieron niveles importantes de rotación de clientes hacia la competencia.
  • Una segunda oleada de fusiones y adquisiciones se ha desatado en la industria energética europea, con ejemplos tan destacados como la OPA de E-ON sobre Endesa y la posible fusión Suez/Gaz de France. Estos “mega deals” ocultan toda una serie de transacciones de menor tamaño, incluido el deseo de los grandes actores de comenzar a invertir en países de la “nueva frontera” europea, como Rusia.
  • La liquidez del mercado mayorista de gas y la expansión de la capacidad de almacenamiento no mejoraron lo suficiente como para desempeñar un papel importante en la mitigación de los riesgos de seguridad del suministro. Los volúmenes globales negociados siguieron estando muy bajos en comparación con la demanda europea de gas.

Lewiner llega a la conclusión siguiente: “Hemos hecho hincapié en la importancia de la cuestión de la seguridad del suministro durante los últimos cinco años, y ahora adquiere un carácter crítico. Mirando hacia el futuro, los reguladores y la industria deben redoblar sus esfuerzos a fin de revisar su mix de energía, invertir en infraestructura, incentivar las iniciativas de ahorro de energía y reducir las emisiones de CO2. Vaticinamos interesantes perspectivas de futuro a medida que la UE se ratifique en su deseo de crear un mercado paneuropeo abierto, implantar una separación de actividades de la cadena de valor y reducir la influencia de los grandes operadores preexistentes, en contraste con las visiones oligopolistas de las grandes empresas de servicios públicos y su deseo de gastar sus “dineros destinados a apoyar causas” en adquisiciones europeas, mientras que nuevos y ambiciosos actores, como Gazprom, aspiran a hacerse con el lucrativo mercado minorista de gas europeo”.

(1) El Observatorio de Mercados Energéticos Europeos de Capgemini (European Energy Markets Observatory - EEMO) es un informe anual que realiza un seguimiento del progreso alcanzado en el establecimiento de un mercado de gas y electricidad abierto y competitivo en los 15 países europeos. Esta 8ª edición – elaborada a partir de fuentes de datos públicos combinados con la metodología y el conocimiento de Capgemini – se basa en series de datos para 2005 y el invierno 2005/06.